La expresión de las emociones y el origen de los vínculos afectivos
Expresión de las emociones:
Los bebés expresan sus emociones mediante una serie de señales con un alto valor comunicativo para la persona adulta y el bebé le indican lo que siente o necesita del adulto.
¿Cómo debería ser la actuación del adulto?
El adulto debe seguir unos pasos:
1. Validar la emoción del niño y decirle expresiones del tipo: "Sé que te has hecho daño", "Te has caído y por eso te duele".
2. Reconocer y nombrar la emoción: para que el niño sepa reconocerlas debemos nombrarlas y mostrarlas con nuestros gestos corporales y faciales y utilizando cartulinas o fotos de niños y adultos sintiendo dichas emociones.
3. Disfrutar con el niño, si es una emoción positiva y ayudarle a superarla si es negativa; pero nunca decirle que no pasa nada, ya que podríamos herir sus sentimientos y podría llegar a pensar que no le queremos, ni nos importa lo que le ocurre.Y tampoco reprimir las emociones negativas, debe sentirlas y saber cómo gestionarlas.
Origen de los vínculos afectivos:
1. Vínculos como proceso secundario:
No existe motivación afectiva original, sino que los intereses son aprendidos para "aprovecharse" de los adultos, es decir, muchos niños fingen tener miedo o aversión ante determinadas situaciones para salirse con la suya y tener a sus padres a su disposición o para sacar provecho ante determinadas situaciones en las cuales el niño ha aprendido a conseguir lo que quiere del adulto; por ejemplo ante ensayo-error, al saber que al portarse bien le recompensan y repite dicha acción.
2. Los afectos como interés original:
Son aquellos afectos que surgen para cubrir las necesidades biológicas del niño, como por ejemplo: el llanto del bebé que nos alerta que este tiene hambre.
El proceso primario se relaciona con la motivación afectiva original y no aprendida e interpretada por dos autores distintos se centra en diferentes vías:
- M. Klein, psicoanalista: Argumenta que el interés original es por la madre y por ello intenta captar su atención a través del llanto, risa, etc.
- Harlow, etólogo: Afirma que el interés original es por los estímulos sociales, especialmente con algunas personas de su entorno, ya que el ser humano es un ser social por naturaleza.




